miércoles, 18 de enero de 2012

EL ENEMIGO DEL PUEBLO

  MOVADEF  se ha convertido en el ultimo rezago de una época sangrienta, moviendo los aletazos para  confundir a los peruanos de buena voluntad, con la finalidad de llegar al poder valiéndose de las instituciones democráticas, aquellas que el mismo movimiento aniquilo diariamente, alcaldes, fiscales, jueces, empresarios y  peruanos de toda índole.
Hoy  estos terroristas hablan de un  terrorismo de derecha queriendo justificar el accionar de sendero luminoso , hablando de resarcir heridas , inclusive hipócritamente dicen no haber sido ellos los culpables de tanta sangre derramada sino el partido comunista, además se están valiendo de los problemas sociales que siempre hubieron en nuestra patria para llamarlos terrorismo de derecha, de esta forma han empezado la captación de jóvenes y/o de peruanos  con un alto grado de resentimiento social.
En los últimos dos gobiernos Toledo-Alan García  se preparo el terreno para la cimentación de este movimiento senderista, gracias a la indiferencia social de estos dos mandatarios, las quejas y protestas ahora son aprovechadas por  personajes ocultos tras la bandera roja un símbolo de sangre, muerte y destrucción que desean justificar a fin de lograr que el JNE les otorgue el visto bueno en las próximas elecciones,  para así  llegar al poder.
Los peruanos somos fácilmente influenciables , nuestra educación permite el olvido y la falta de conciencia patriótica, nuestra falta de principios permite una cultura de egoísmo e intolerancia, nuestros profesionales salen a ejercer sin una adecuada ética profesional porque en ellos priman sus convicciones ideológicas antes de un buen razonamiento en beneficio de nuestro país,  en lugar de mirar hacia adelante, seguimos con la mirada atrás buscando culpables, persiguiendo y denunciando ,  antes que prevalecer  un sentimiento colectivo en aras del desarrollo nacional.
Estas actitudes son el alimento indiscutible de los movimientos subversivos  aprovechándolo en el  adoctrinamiento de jóvenes, utilizándolos cual peones en una lucha de poder donde al final  solo su cúpula gozara de los beneficios  obtenidos, como antes fue cuando se enriquecieron con los cupos, los secuestros  y demás ingresos.
La obra de pacificación lograda y tan menospreciada,  ha sido negada en nuestros libros de historia, con alarmante preocupación escuche a un miembro de la policía nacional decir en las calles  “prefiero que mis hijos no sepan esa historia, es demasiado trágica”  por el estilo  miles de familias optaron por el silencio o la indiferencia ante hechos que deberían servir de ejemplo  para  valorar el vivir en paz.
En este trabajo de aprender del pasado tenemos el rol preponderante del estado a través de sus autoridades de educación,  alcaldes a nivel nacional, así como el trabajo incesante de los medios de comunicación.
Uno de los mayores enemigos de nuestra democracia es nuestra falta de solidaridad, podemos tener diversidad de ideologías  y/o creencias pero debemos ser participes de una adecuada inclusión cuyo fin sea  nuestra pacificación, rechazando cualquier elemento que desea sorprendernos incentivando entre los peruanos la confrontación y el resentimiento social.
Hay un hecho palpable en nuestra realidad, hay muchos aspectos de nuestra institucionalidad democrática que deben cambiar,  un congreso  donde los integrantes no gocen de tantos beneficios,  burocracia ineficiente en todas las dependencias del estado, oportunidades para todos los peruanos sin el acostumbrado tráfico de influencias, una corrupción que debe ser controlada y sancionada, en fin muchos retos en nuestra incipiente democracia.
No obstante somos un país con peruanos que luchan cada día, con orgullo muchos provincianos , ahora pujantes empresarios nos demuestran el  coraje de enfrentarse a la adversidad  venciendo miles de obstáculos,  no esperando un gobierno perfecto,  ellos mismo labraron su destino con dedicación  y esperanza,  en lugar de  refugiarse en movimientos que buscan odio, confrontación  o violencia , eligieron valientemente el camino del progreso viviendo en paz.
Una vez  más los principios en derechos humanos  de los organismos  APRODEH  han demostrado sus falencias , siendo el instrumento al cual ahora estos movimientos se amparan , representantes de estos organismos como García Sayán, Roció Santisteban  han manifestado públicamente  no defender terroristas, pero  ante su indiferencia ,  estos terroristas utilizan normativas para respaldar su derecho a ser considerados grupos políticos, ante esta disyuntiva estos dignos representantes  se lavan las manos , ellos defensores de los derechos humanos, permiten , consienten y justifican  la reglamentación del terrorismo.
Ante esta perspectiva, solo nos queda protegernos unos a otros, rechazando estos movimientos, recordando un pasado trágico con imparcialidad, la guerras  son crueles para ambos lados, el odio, la violencia nunca triunfaran si promovemos en nuestros jóvenes  el valor insustituible de vivir en paz.

Sofía