viernes, 13 de abril de 2012

UNA NUEVA VISION PARA ENFRENTARLO
“En la actualidad la gente sólo se preocupa por sus derechos. Recordarle que también tiene deberes y responsabilidades es un acto de valor que no corresponde exclusivamente a los políticos”.  Mahatma Gandhi

Una declaratoria de guerra siempre fue vista por el mundo como presagio a una desgracia inevitable por más esfuerzos en delimitar normas o condiciones  para no cometer delitos de lesa humanidad , la verdad es que nunca existió ni existirá  una guerra donde se respeten cabalmente los derechos humanos, una guerra de por si marca una naturaleza cruel de atentado contra los derechos y dignidad de las personas ,  de allí los anhelos de ilustres personajes que lucharon  y  otros que aun luchan por el camino de la pacificación .
Sin embargo cuando el mal ingresa  ya no es posible acabar con ella sin dañar el resto de todo lo bueno que  tenemos,   el enfrentamiento da lugar a una reacción humana de salvaguardar su existencia , es cierto que para conseguir muchos derechos que hoy tenemos  así como defendernos, se ha tenido que recurrir  al enfrentamiento , con la consecuente tragedia de muerte y desolación de todos sin discriminación culpables e inocentes,  pero es un precio heroicamente aceptado  para no caer en la humillación ni la dominación.
Si bien es cierto las guerras declaradas son entre bandos armados consientes de entrar en una intervención militar que no predestina quien sobrevivirá, siempre se espera que el bien triunfe sobre el mal, aunque para ello se involucran también a seres humanos inocentes y son ellos los más perjudicados, ante esta perspectiva  los gobiernos bien harían en dejar de lado intereses económicos, sintiendo el clamor y angustia de las poblaciones.
Pero  como surgiendo de las entrañas del mal propiamente dicho , se presenta en forma  abominable el  ataque de grupos convertidos en movimientos identificados con una lucha popular   valiéndose del escudo cobarde al atacar inocentes ciudadanos que enfrentan a la vida con trabajo y dedicación  mas no con destrucción , estos movimientos llamados con justa razón terroristas , imponen un clima de terror basados en una sola ideología , el  resentimiento  social,  un resentimiento que cubre el manto de una razón más patética el no haber tenido la suficiente entereza para enfrentar el destino , culpando al resto de no haber podido cumplir sus aspiraciones o en su defecto dirigen el odio hacia los más débiles.
Es  así como el terrorista desea cambiar un estilo de vida , mediante el chantaje, la intimidación, el ataque, el secuestro o muerte , la violencia siempre traerá más violencia y ellos no tienen temor ni respeto a la vida, no creen en ningún sistema de gobierno , prefieren vivir combatiendo hasta según ellos conseguir un paraíso de donde todos tengan todo,  un ideal en contra del sentido de la vida que es una lucha intensa  porque no somos perfectos , es así como estas personas se engañan a sí mismas  y al resto.
Las acciones terroristas jamás serán aniquiladas siempre estarán latentes en cada gobierno  con una clara desventaja porque para combatirlos no solo tendremos que respetar nuestras vidas sino la de ellos por una apreciación moralista e hipócrita de muchos  consecuentes al respeto general de la vida, es momento de una reflexión razonable , honesta sin el temor a ser llamados barbaros , como la asolapada protección que estos  tienen por los organismos de derechos humanos haciéndonos ver que no podemos combatirlos con violencia  sino poniendo la otra mejilla aunque  nuestra vida este en peligro.
Estos grupos que inhumanamente asolaron nuestra nación bajo la imposición de ideas y doctrinas  han encontrados muchos moralistas que ahora levantan el vuelo con especulaciones o afirmaciones de que podemos combatirlos respetando derechos humanos que ellos violan sin misericordia
Mientras haya este tipo de consideraciones el terrorismo seguirá latente,  la raíz del mal seguirá germinando sin temor porque para ellos nosotros debemos devolver  el bien y la justicia  contra todo el  mal que nos  hagan, de esta forma indirectamente grupos de poder insertos en estos movimientos seguirán enriqueciéndose a costa  de las buenas intenciones  y la ineficacia de nuestro gobierno.
 Los terroristas hoy en alianza con el narcotráfico están consiguiendo un poder muy superior a la época terrorista de los años 80-90, de seguir avanzando, Perú  asumirá el rol de una segunda Colombia, un peligro aniquilado en los años 90 con la estrategia implacable del gobierno de Alberto Fujimori quien recibió a cambio la soledad de una prisión, ahora estos movimientos resurgen aunque muchos políticos les llamen “rezagos”  tal como  Belaunde en su segundo gobierno llamo equivocadamente “abigeos”.
Seamos  honestos  el terrorismo  se combate con decisión sin chantajes , con una intervención enérgica de nuestras  fuerzas militares   dotándoles de apoyo logístico y tecnológico, con un sistema de inteligencia reservado  y protegido por todos los ámbitos de los poderes del estado, así como de toda la ciudadanía,  de esta forma estaremos dándole todo  nuestro respaldo al  sector de defensa nacional .
Un país con igualdad y progreso para todos es posible construyendo no destruyendo, concertando, dialogando no enfrentándonos unos contra otros, respetando nuestras ideologías  con tolerancia, justicia y fraternidad
 Es momento de no seguir siendo indiferentes hacia nuestros  hermanos que afrontan este mal en especial  hacia nuestros defensores que  entregan su vida,  con el temor  a  ser sometidos después a denuncias, incomprensiones e ingratitud.
Despojémonos de vestiduras moralistas para enfrentar con mano dura este flagelo, a no ser que esperemos ver la sangre en la puerta de nuestras casas.

Sofía F.

miércoles, 18 de enero de 2012

EL ENEMIGO DEL PUEBLO

  MOVADEF  se ha convertido en el ultimo rezago de una época sangrienta, moviendo los aletazos para  confundir a los peruanos de buena voluntad, con la finalidad de llegar al poder valiéndose de las instituciones democráticas, aquellas que el mismo movimiento aniquilo diariamente, alcaldes, fiscales, jueces, empresarios y  peruanos de toda índole.
Hoy  estos terroristas hablan de un  terrorismo de derecha queriendo justificar el accionar de sendero luminoso , hablando de resarcir heridas , inclusive hipócritamente dicen no haber sido ellos los culpables de tanta sangre derramada sino el partido comunista, además se están valiendo de los problemas sociales que siempre hubieron en nuestra patria para llamarlos terrorismo de derecha, de esta forma han empezado la captación de jóvenes y/o de peruanos  con un alto grado de resentimiento social.
En los últimos dos gobiernos Toledo-Alan García  se preparo el terreno para la cimentación de este movimiento senderista, gracias a la indiferencia social de estos dos mandatarios, las quejas y protestas ahora son aprovechadas por  personajes ocultos tras la bandera roja un símbolo de sangre, muerte y destrucción que desean justificar a fin de lograr que el JNE les otorgue el visto bueno en las próximas elecciones,  para así  llegar al poder.
Los peruanos somos fácilmente influenciables , nuestra educación permite el olvido y la falta de conciencia patriótica, nuestra falta de principios permite una cultura de egoísmo e intolerancia, nuestros profesionales salen a ejercer sin una adecuada ética profesional porque en ellos priman sus convicciones ideológicas antes de un buen razonamiento en beneficio de nuestro país,  en lugar de mirar hacia adelante, seguimos con la mirada atrás buscando culpables, persiguiendo y denunciando ,  antes que prevalecer  un sentimiento colectivo en aras del desarrollo nacional.
Estas actitudes son el alimento indiscutible de los movimientos subversivos  aprovechándolo en el  adoctrinamiento de jóvenes, utilizándolos cual peones en una lucha de poder donde al final  solo su cúpula gozara de los beneficios  obtenidos, como antes fue cuando se enriquecieron con los cupos, los secuestros  y demás ingresos.
La obra de pacificación lograda y tan menospreciada,  ha sido negada en nuestros libros de historia, con alarmante preocupación escuche a un miembro de la policía nacional decir en las calles  “prefiero que mis hijos no sepan esa historia, es demasiado trágica”  por el estilo  miles de familias optaron por el silencio o la indiferencia ante hechos que deberían servir de ejemplo  para  valorar el vivir en paz.
En este trabajo de aprender del pasado tenemos el rol preponderante del estado a través de sus autoridades de educación,  alcaldes a nivel nacional, así como el trabajo incesante de los medios de comunicación.
Uno de los mayores enemigos de nuestra democracia es nuestra falta de solidaridad, podemos tener diversidad de ideologías  y/o creencias pero debemos ser participes de una adecuada inclusión cuyo fin sea  nuestra pacificación, rechazando cualquier elemento que desea sorprendernos incentivando entre los peruanos la confrontación y el resentimiento social.
Hay un hecho palpable en nuestra realidad, hay muchos aspectos de nuestra institucionalidad democrática que deben cambiar,  un congreso  donde los integrantes no gocen de tantos beneficios,  burocracia ineficiente en todas las dependencias del estado, oportunidades para todos los peruanos sin el acostumbrado tráfico de influencias, una corrupción que debe ser controlada y sancionada, en fin muchos retos en nuestra incipiente democracia.
No obstante somos un país con peruanos que luchan cada día, con orgullo muchos provincianos , ahora pujantes empresarios nos demuestran el  coraje de enfrentarse a la adversidad  venciendo miles de obstáculos,  no esperando un gobierno perfecto,  ellos mismo labraron su destino con dedicación  y esperanza,  en lugar de  refugiarse en movimientos que buscan odio, confrontación  o violencia , eligieron valientemente el camino del progreso viviendo en paz.
Una vez  más los principios en derechos humanos  de los organismos  APRODEH  han demostrado sus falencias , siendo el instrumento al cual ahora estos movimientos se amparan , representantes de estos organismos como García Sayán, Roció Santisteban  han manifestado públicamente  no defender terroristas, pero  ante su indiferencia ,  estos terroristas utilizan normativas para respaldar su derecho a ser considerados grupos políticos, ante esta disyuntiva estos dignos representantes  se lavan las manos , ellos defensores de los derechos humanos, permiten , consienten y justifican  la reglamentación del terrorismo.
Ante esta perspectiva, solo nos queda protegernos unos a otros, rechazando estos movimientos, recordando un pasado trágico con imparcialidad, la guerras  son crueles para ambos lados, el odio, la violencia nunca triunfaran si promovemos en nuestros jóvenes  el valor insustituible de vivir en paz.

Sofía